Plataforma para municipios
Releva, monitorea y hace seguimiento de tu población y tus programas. Funciona sin internet en el campo, con trazabilidad total y cumplimiento de la Ley 25.326 por diseño.
“Una pirca es un muro de piedra apilada sin mortero: cada piedra sostiene a la siguiente. Así se construye la gestión social — dato por dato, visita por visita.”
El problema
Los datos viven en el celular de cada agente, se pierden en el camino y nadie los puede auditar. Sin trazabilidad, la política social no se puede medir ni defender.
¿A cuántos hogares llegamos este mes? ¿Cuáles quedaron sin visitar? Nadie tiene el número.
Sin trazabilidad, los datos sensibles quedan expuestos al uso clientelar y al incumplimiento de la ley.
El agente releva en un barrio sin señal y, de vuelta en la oficina, la mitad nunca se carga.
Se detecta una necesidad y no queda quién, cómo ni cuándo se la resuelve.
La solución
Los agentes recorren los barrios con una app que funciona sin conexión. Los coordinadores planifican rutas y validan altas. La conducción ve tableros en tiempo real. Y cada acceso a un dato queda registrado, imposible de borrar. Pirca integra su identidad con CeiboID: un solo usuario para todos los servicios del municipio.
Así se ve
Datos de ejemplo.
Qué hace
Dos módulos sobre la misma plataforma. Se activa el que haga falta: un municipio que releva, una campaña que necesita el padrón electoral, o los dos.
Para un municipio que releva, deriva y hace seguimiento.
Personas, familias y hogares georreferenciados, con vínculos familiares, situación laboral y educativa. El territorio nunca empieza de cero: cada visita se suma al historial.
El equipo sale con su día armado en el celular: los hogares que le tocan, el formulario y la carga en el momento. Cada visita queda con fecha y ubicación, que es lo que prueba que se hizo.
Se arma el abordaje —relevamiento, campaña de salud, temático—, se le asignan visitantes y se le suman los hogares. Con calendario por día, semana y mes.
Cada situación detectada abre un caso con área, responsable, semáforo y próxima acción. Relevar no alcanza: el dato tiene que terminar en algo.
Protocolos con pasos que se agendan solos —control prenatal, vacunación, acompañamiento— y aparecen en el día del equipo cuando toca. Nadie se pierde en el camino.
Qué recibe cada vecino —AUH, Alimentar, programas propios—, con estado, monto y vigencia. Coordinación entre áreas, sin superposiciones ni gente que se queda afuera.
Embarazos y controles, que son datos sensibles: no se cargan sin consentimiento informado registrado, y sólo los ve gestión. Los tableros los muestran agregados y con umbral de anonimización.
Capas oficiales del IGN, hogares e instituciones. Se dibuja una zona o un radio de N cuadras y se cuenta la gente que vive adentro, filtrando por sexo y edad.
Cobertura, casos y actividad por barrio, y un ranking de qué hogares atender primero. Para pasar de gestionar por percepción a decidir con datos.
El vecino entra con su cuenta, ve su hogar, sus trámites y los avisos que le mandan. Los datos dejan de ser sólo del municipio.
Para una fuerza que organiza su estructura todo el año, y que además gana el domingo.
Importás el padrón oficial —mapeando las columnas del archivo que te toque— y queda tuyo: buscable, segmentable y con el historial de cada elector. Los nombres se normalizan solos.
Todos los colegios y las unidades básicas del distrito en un mapa, con su referente y su teléfono. De un vistazo se ve qué quedó sin cubrir y dónde falta gente.
Las escuelas del distrito con sus mesas y electores. Se importan del padrón oficial de establecimientos educativos, con dirección, teléfono y ubicación: no hay que cargar ninguna a mano.
Asignás fiscales por mesa y por colegio, y ves en vivo qué mesa quedó sin cubrir. La cobertura se mide antes del domingo, que es cuando todavía se puede arreglar.
Pantalla de control de votación pensada para el celular: se tipea el número de orden o el documento y se marca quién votó. Cada autoridad ve sólo sus mesas.
El padrón al revés: a las tres de la tarde no importa cuántos votaron sino a quién de los tuyos le falta. La lista sale ordenada por dónde rinde ir, con el teléfono al lado y el pedido de traslado en un toque. Al contrario no se lo va a buscar.
El conteo paralelo. Cada fiscal carga el acta de su mesa desde el teléfono —con la foto—, el general confirma, y los totales se ven en vivo mientras entran. El resultado propio antes que el oficial.
El acto del sábado, la reunión con el área, la nota en el canal local y la campaña en redes, en el mismo calendario que las recorridas. Ahí se ven los choques: el acto y la entrega de material el mismo día a la misma hora se descubren cuando se agendan, no el viernes.
Un número para cada uno —500 contactos en tu barrio— y el tablero muestra avance contra meta en vez de volumen de actividad. Con cuánto falta por día para llegar, que es lo que convierte un porcentaje en una decisión.
El lugar físico de la militancia, con su referente: centro de actividades, punto de retiro de material y de encuentro para los traslados. Se llama como lo llame tu fuerza.
Vehículos, choferes y puntos de encuentro. Quién lleva a quién, desde dónde y a qué colegio.
Las agrupaciones que compiten, sus candidatos, y los perfiles con los que se segmenta el padrón para trabajarlo por equipo.
Cada persona tiene ficha: teléfono, familia, dónde vive y todo lo que se hizo con ella. Se reparten en listas de trabajo, y cada coordinador subdivide la suya entre su gente.
Qué se le entregó a cada persona, cuándo y quién lo entregó, con vale y código QR verificable. Queda registrado: es la diferencia entre rendir cuentas y no poder hacerlo.
Cobertura del padrón, avance por equipo y por barrio. Para decidir dónde poner la gente que falta, no para mirar después.
Conversaciones internas con hilo y archivos adjuntos, y comunicaciones a todo un grupo con acuse de recibo. Cada quien habla con quien la estructura habilita.
Quién es quién y de quién depende: coordinadores, referentes y militantes, con su rol, su territorio y su credencial. La estructura deja de estar en la cabeza de tres personas.
El avance de cada referente y de cada equipo, con la última vez que registró algo. No es control: es saber a quién hay que darle una mano antes de que se note en el resultado.
Se arma la salida —timbreo, volanteo, acto, mesa en la plaza—, se le asigna gente y se le suman los domicilios. Con calendario por día, semana y mes, y los feriados marcados.
El equipo trabaja desde el celular: su día, sus hogares asignados y el relevamiento. Cada visita queda con fecha y ubicación.
Lo que sostiene a los dos, y lo que exige la ley.
Cada rol ve sólo lo suyo, y no por esconder el botón: el visitante accede únicamente a los hogares que le asignaron, sin búsqueda libre del padrón. Está verificado con tests.
Registro append-only de quién vio, modificó y exportó cada dato. No se puede borrar ni editar, ni desde la aplicación ni por error: es la defensa contra el uso indebido, y está en el código.
Sacar datos nominalizados requiere que lo pida uno y lo autorice otro, con motivo escrito. Nadie autoriza su propia solicitud. Ley 25.326.
Cada municipio o campaña con su base separada, su identidad y su configuración. Los datos de uno no se cruzan con los de otro porque no comparten base.
Por qué Pirca es diferente
Los barrios donde más se necesita al Estado son los que peor conexión tienen. La app guarda todo localmente y sincroniza sola cuando vuelve la señal, con resolución de conflictos.
La protección de datos no es un checklist final: está en el código. Consentimiento informado antes de cargar datos sensibles, cifrado de columnas a nivel aplicación y minimización de lo que se releva.
Registro append-only de quién vio, modificó o exportó qué y cuándo — no se puede borrar. El agente solo ve los hogares que tiene asignados: no hay búsqueda libre del padrón. El mal uso deja huella.
Los datos de los vecinos son del municipio, no de un proveedor extranjero. Desplegable en infraestructura propia o nacional (Hetzner / ARSAT), sin nubes de terceros para lo sensible.
Identidad única con CeiboID (OIDC), verificación en dos pasos (2FA), historial de accesos y dispositivos de confianza. Cada rol ve exactamente lo que necesita, y ni un dato más.
Qué gana cada actor
La foto real del territorio y evidencia para decidir dónde poner los recursos. Y la tranquilidad de poder demostrar que los datos se usan bien.
Cobertura medible, seguimiento de casos y operativos planificados con datos, no con intuición.
Arma rutas, reparte el trabajo entre su equipo y monitorea sin perseguir planillas.
Una app simple que funciona sin señal y no le hace perder el trabajo del día.
Su app instalable: recibe avisos del municipio, sigue sus trámites, verifica su identidad y actualiza sus datos. Sus datos protegidos y su consentimiento respetado.
Pirca en acción
Una agente recorre sin señal y releva a María, embarazada, sin controles.
Con el permiso de María, registra el embarazo. El dato queda cifrado.
De vuelta en la oficina, la app sube todo lo del día automáticamente.
El sistema abre un caso con prioridad, responsable y próxima acción con fecha.
Al día siguiente aparece en el “HOY” del responsable. Cuando lo gestiona, queda registrado.
Semanas después, cualquier auditoría puede reconstruir qué se hizo, quién y cuándo — sin exponer los datos de salud de María a quien no corresponde. Eso es Pirca.
Del programa al bolsillo
Un programa como la Garrafa Social genera automáticamente el beneficio. El vecino lo recibe como QR en su celular, lo canjea en un comercio de la red, y el municipio liquida lo entregado — todo queda registrado.
Le llega una notificación y ve el QR en la app del ciudadano, con vencimiento y detalle.
El comercio escanea el QR desde su celular, confirma de quién es y por qué concepto, y lo marca usado. No se puede usar dos veces.
El sistema acumula lo canjeado por comercio para la rendición, y guarda quién, dónde y cuándo. Cero planillas, cero fraude.
El vecino, adentro
Instalable en el celular, sin tienda de apps. El municipio le habilita el acceso con un enlace único y el vecino gestiona su relación con el Estado desde la palma de la mano.
Implementación
Personas, hogares, territorio, app offline, relevamiento y tablero de cobertura.
Salud, necesidades, casos y derivaciones, alertas y seguimiento.
Prestaciones e integraciones con sistemas externos.
App del ciudadano con identidad verificada y autogestión. Reportes avanzados y API de datos agregados en camino.
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Coordinemos una presentación institucional para mostrarte Pirca funcionando sobre el territorio de tu municipio.
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