Pirca es la infraestructura digital para conocer el territorio y decidir con evidencia: relevar, detectar, organizar al equipo y convertir cada dato en una acción concreta. El mismo motor, con dos usos.
Tu padrón, tu territorio, tu gente: los datos los cargás vos y quedan en tu propia base, bajo tu control y tu responsabilidad. Nosotros ponemos la herramienta.
Datos de ejemplo. La demo completa está en pircas.sbisoft.com
Personas, familias y hogares georreferenciados: datos sociales, educación, empleo, programas e historial. El territorio nunca empieza de cero.
Capas oficiales del IGN, hogares e instituciones (salud, educación, fomento…). Dibujá una zona o un radio de N cuadras y medí a la gente adentro.
Armá el abordaje (relevamiento, campaña, temático), asigná visitantes y sumá los hogares. Cada visita queda georreferenciada, fechada y con fotos.
Cada situación detectada genera un caso con semáforo, responsable, próxima acción y seguimiento. Relevar no alcanza: cada dato genera una acción.
Qué recibe cada vecino (AUH, Alimentar, Potenciar…), con estado, monto y vigencia. Coordinación entre áreas y sin superposiciones.
Calendario de visitas por día/semana/mes, "Mi día" para el equipo en la calle y comunicaciones internas con acuse de recibo.
Tableros de cobertura, casos y actividad. Detectá patrones por barrio y pasá de gestionar por percepción a decidir con datos.
Cada rol ve solo lo suyo. El visitante accede únicamente a los hogares asignados; nada de búsqueda libre del padrón.
Registro append-only de quién vio y modificó cada dato. La defensa contra el uso indebido está en el código.
Definí el abordaje, el territorio y el equipo.
Los agentes visitan casa por casa y registran.
Necesidades y situaciones se vuelven casos.
Cada caso tiene responsable, prioridad y fecha.
Acompañamiento y comunicación con el vecino.
Cobertura, patrones y decisiones con evidencia.
Pirca se diseñó sobre la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales: consentimiento informado, cifrado de datos sensibles, auditoría inmutable de accesos y minimización. La defensa contra el uso indebido de los datos está en el código, no en un checklist posterior.
Una campaña dura tres meses. La organización queda. Pirca es la plataforma donde una fuerza política ordena su estructura —quién es quién, quién responde a quién, quién hace qué— y trabaja el territorio todo el año. Sobre eso, cuando llega la elección, se monta el padrón, la fiscalización y el escrutinio propio.
La estructura, la gente y el trabajo de todos los días. Esto no empieza cuando se convoca a elecciones ni termina el lunes siguiente.
Todos los colegios y las unidades básicas del distrito en un mapa, con su referente y su teléfono. De un vistazo se ve qué quedó sin cubrir y dónde falta gente.
El acto del sábado, la reunión con el área, la nota en el canal local y la campaña en redes, en el mismo calendario que las recorridas. Ahí se ven los choques: el acto y la entrega de material el mismo día a la misma hora se descubren cuando se agendan, no el viernes.
Un número para cada uno —500 contactos en tu barrio— y el tablero muestra avance contra meta en vez de volumen de actividad. Con cuánto falta por día para llegar, que es lo que convierte un porcentaje en una decisión.
El lugar físico de la militancia, con su referente: centro de actividades, punto de retiro de material y de encuentro para los traslados. Se llama como lo llame tu fuerza.
Cada persona tiene ficha: teléfono, familia, dónde vive y todo lo que se hizo con ella. Se reparten en listas de trabajo, y cada coordinador subdivide la suya entre su gente.
Qué se le entregó a cada persona, cuándo y quién lo entregó, con vale y código QR verificable. Queda registrado: es la diferencia entre rendir cuentas y no poder hacerlo.
Cobertura del padrón, avance por equipo y por barrio. Para decidir dónde poner la gente que falta, no para mirar después.
Conversaciones internas con hilo y archivos adjuntos, y comunicaciones a todo un grupo con acuse de recibo. Cada quien habla con quien la estructura habilita.
Quién es quién y de quién depende: coordinadores, referentes y militantes, con su rol, su territorio y su credencial. La estructura deja de estar en la cabeza de tres personas.
El avance de cada referente y de cada equipo, con la última vez que registró algo. No es control: es saber a quién hay que darle una mano antes de que se note en el resultado.
Se arma la salida —timbreo, volanteo, acto, mesa en la plaza—, se le asigna gente y se le suman los domicilios. Con calendario por día, semana y mes, y los feriados marcados.
El equipo trabaja desde el celular: su día, sus hogares asignados y el relevamiento. Cada visita queda con fecha y ubicación.
El padrón, la fiscalización y el domingo. Lo que se construye arriba de una estructura que ya funciona.
Importás el padrón oficial —mapeando las columnas del archivo que te toque— y queda tuyo: buscable, segmentable y con el historial de cada elector. Los nombres se normalizan solos.
Las escuelas del distrito con sus mesas y electores. Se importan del padrón oficial de establecimientos educativos, con dirección, teléfono y ubicación: no hay que cargar ninguna a mano.
Asignás fiscales por mesa y por colegio, y ves en vivo qué mesa quedó sin cubrir. La cobertura se mide antes del domingo, que es cuando todavía se puede arreglar.
Pantalla de control de votación pensada para el celular: se tipea el número de orden o el documento y se marca quién votó. Cada autoridad ve sólo sus mesas.
El padrón al revés: a las tres de la tarde no importa cuántos votaron sino a quién de los tuyos le falta. La lista sale ordenada por dónde rinde ir, con el teléfono al lado y el pedido de traslado en un toque. Al contrario no se lo va a buscar.
El conteo paralelo. Cada fiscal carga el acta de su mesa desde el teléfono —con la foto—, el general confirma, y los totales se ven en vivo mientras entran. El resultado propio antes que el oficial.
Vehículos, choferes y puntos de encuentro. Quién lleva a quién, desde dónde y a qué colegio.
Las agrupaciones que compiten, sus candidatos, y los perfiles con los que se segmenta el padrón para trabajarlo por equipo.
Pirca incorpora IA para acelerar el trabajo territorial: resumir entrevistas, ordenar notas de campo, detectar información faltante, sugerir derivaciones, encontrar casos similares y generar reportes. Cada recomendación la revisa una persona responsable — nunca decide sola sobre derechos de los vecinos.
Dejanos tus datos y coordinamos una demostración para tu equipo. Sin compromiso.